Es toda una máquina sexual, no un masajista. Hizo el baile en su pene profesionalmente. Sin embargo, no la dejaría morder la cabeza con los dientes, se la metería hasta el fondo de la garganta para que no se estropeara.
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Martin 14 hace días
Ser una perra es conseguir que los perros hagan lo que quieran. Sólo hay que poner ojos en el momento adecuado, jugar con la lengua, exponer el pezón. Y cuando quiera más, cumplirá cualquier petición de su culo.
Anya, me la follaría.